01/06/2009 | 06:24
País, Plata, Podredumbre. Desde su origen, el Socialismo Siglo XXI que llegó al Ecuador caminó por sendero chueco. Se tomaron el identificativo de la República (País), para identificar su proyecto. De a poco, incluso a falta de organismos oficiales de fiscalización, todos tomados por el totalitarismo de Correa, han ido saliendo las cosas. Es que es tanta la pus que solita brota por los poros, aún sin la menor presión.
Fabrizio Correa dijo en Ecuavisa (Detrás de la Noticia) que recaudó tres y medio millones de dólares en la campaña electoral, por tener "cara de Correa". Carlos Vera le pregunta en Contacto Directo que lo reportado son dos y medio millones, por tanto, qué pasó con el saldo? El hermano del Presidente no atina a responder otra cosa tan poco convincente como el que hubo que hacer pagos un año antes por el alquiler de una oficina.
Entonces, viene a mi mente la famosa frase de Wladimiro Alvarez: Donde está la plata?
Sí, donde está? Nadie se gasta un millón de dólares en alquilar por un año una oficina. Pero luego, viene otra revelación sorprendente: En común acuerdo con mi hermano, a nadie se le aceptó donar más de 50 mil dólares para no adquirir mayor compromiso.
Entonces, esto quiere decir que hubo 70 donantes que aportaron 50 mil dólares para llegar a los tres y medio millones que reconoce haber recaudado Fabrizio. Saben lo que es conseguir 70 donantes que aporten esa cantidad? y si fueron de montos menores, entonces hubo en esa campaña 300 o 400 donantes, lo cual es muy poco probable, menos para un candidato que recién tres semanas antes de la primera vuelta comenzó a tener expectativas de llegar.
Pero ahí no queda la cosa; dice Fabrizio Correa que también hubo otra gente recaudando. Entonces, el monto ingresado a la campaña de Correa fue mucho mayor y lo reportado fue mucho menor. Ahora no hay duda. Ellos mismos se han delatado; violaron las normas electorales y no fueron sancionados por ello, gracias a la protección que les brindó el corrupto Tribunal Supremo Electoral presidido por Jorge Acosta.
Pero hay más; recordemos la información hallada en la computadora de Reyes. Estaba escrito que la campaña de Correa recibió apoyo económico de las FARC y que el contacto era Gustavo Larrea. El Gobierno descalificó lo que se señalaba en esa computadora. Resulta que muchas informaciones se fueron comprobando, al punto que gracias a ella, se encarceló pocos días después del ataque en Angostura al principal proveedor de armas de la guerrilla colombiana, se encontró en una casa de campo en centroamérica un dinero escondido en una fosa y se dió con el paradero de Ingrid Betancourt. Pero para el Gobierno del Ecuador, lo relacionado al aporte de campaña no era cierto.
Ahora, ya no existen dudas que en la campaña de País hubo gente de las FARC. Chauvín es uno de ellos. Tampoco, que Larrea tiene sus vinculaciones con esa organización. Sino, como es comprensible que un guerrillero sea subsecretario del Ministerio de Seguridad Interna y Externa del Ecuador y nadie sepa. Cuando cualquier ciudadano quiere ingresar a cualquier Ministerio, le revisan hasta el alma, pero en los Ministerios de Larrea, nadie sabía que Chauvín era de las Farc. Lo más delicado, es que además, también ha tenido vinculación con el narcotráfico.
Lo más penoso del caso, es que una vez más,la Fuerza Pública queda manchada. Luego de Angostura, se reveló que las FFAA habían cercado a Reyes pero no pudieron capturarlo. Ahora, el propio Presidente dice que ordenó cercar a Chauvín con la Policía pero también se escapó. Que coincidencia, no; que para ambos operativos, relacionados con las FARC, los militares y policias hayan mandado a sus peores elementos, incapaces de poder ejecutar un simple operativo de captura. Ese cuento, Presidente Correa,no lo cree nadie.
Volviendo a las célebres y reveladoras declaraciones de Fabrizio, para resaltar sus acusaciones contra la señora Diminich, política de Alianza País, afirmó que ha denunciado a otras personas cercanas a Rafael Correa sobre actos reñidos con la ley. Lo dicho por el hermano del mandatario nos invita a afirmar que existe corrupción en las esferas oficiales: Desde ilícitos de poca monta como la compra de un par de pasajes a Quito como otras mayores que se cuajan en los Ministerios y en la propia Presidencia.
Podredumbre por todas partes. Los peces verdes comienzan a morir por sus propias bocas. Ellos mismos se han encargado en estas últimas semanas de demostrar y afirmar que aquello de "manos limpias, cerebros lúcidos y corazones ardientes" quedó simplemente para el encebollado de cuentos que todos los sábados en la mañana le brinda el Presidente Correa al pueblo ecuatoriano.
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