03.- LA GRAN ESTAFA
 

01/06/2009 | 05:56

Así hemos quedado los ecuatorianos. El corcho - congresillo nos ha estafado a todos, menos a los estafadores y ladrones que gracias a las nuevas reformas del Código Penal tendrá una gratuita impunidad. Es el tercer acto legislativo a favor de los que delinquen; el primero se dio en Montecristi, cuando sorpresivamente, el propio Presidente Correa solicitó a sus alza-manos que otorguen amnistía a las mulas del Narcotráfico; luego, con los votos del Gobierno, permitieron que tambén quede en el olvido el m�s grave de los atentados contra la seguridad del Estado, desde el magnicidio de Garc�a Moreno, como fue el secuestro e intento de asesinato al Presidente Febres Cordero y el crimen a varios militares de la seguridad presidencial; para cerrar con broche de oro, ahora, aquellos malandrines que roban a la pobre ciudadan�a, son simples contraventores y ya no delincuentes.

Esos son los mensajes que el Gobierno del Socialismo Siglo XXI remite constantemente a los enemigos de la Sociedad. Siempre existe una excusa para justificar estas acciones legislativas execrables. No conformes con haber quedado en evidencia sus coqueteos con las FARC y la narcoguerrilla colombiana, de haber abierto las puertas de las fronteras para que ingrese cualquiera sin necesidad de presentar el historial policial, de confrontar constantemente con el Municipio de Guayaquil por los temas de seguridad ciudadana, impidiendo que la polic�a ocupe su silla en la moderna central de monitoreo, ahora salen con un gazapo digno de verg�enza. La reforma al C�digo Penal publicada en el R.O el 24 de marzo del 2009.

Resulta que en la misma, se destipifica como delito, el robo o hurto por valores menores a los 650 d�lares. Al reformar el art�culo 607, destinada a las contravenciones de cuarto grado, reemplazando la frase �un salario m�nimo vital� que en 1990, fecha en que se estableci� este nivel y que en aquella �poca correspond�a a 32 mil sucres, con cotizaci�n de 500 sucres por d�lar, por ende un equivalente actual a 64 d�lares, ahora, al imponer tres remuneraciones b�sicas unificadas, el nivel subi� por sobre 600 d�lares. Esto quiere decir, que desde ahora, robar no es delito, pues salvo que sea un carro, una joya que solo los adinerados puedan poseer, un banco y pocas cosas m�s que tengan un valor mayor, el resto es simple contravenci�n. En este Gobierno de �los ciudadanos� ya no existe polic�a que proteja y lo que es peor, ni siquiera ley que ampare al indefenso hombre del llano. Al que se le llevan una laptop, un celular, una cartera, el radio o retrovisor del carro o el televisor de la casa, todos ellos, art�culos con un costo menor al necesario para que la acci�n sea calificada como delito, no le queda otro camino que ir a las inoperantes comisar�as, donde se encuentra con largas colas, m�quinas de escribir que usaban en �pocas de nuestros abuelos y caras largas de funcionarios que sobre estos temas no saben ni donde est�n parados, para presentar las denuncias de rigor. Ya sabemos cual ser� el resultado; jam�s encontrar�n a los contraventores y los denunciantes quedar�n bien robados. Lindo Correa.

Pero ah� no queda la cosa; derogaron el art�culo 368, por ende, desde ahora si usted recibe un cheque sin fondo, simplemente busque al mala fe del girador para que tenga la buena fe de pagarle la deuda que tiene con usted. Si cuando era delito girar sin provisi�n de fondos, abundaban quienes los hac�an, es f�cil de imaginar como ser� ahora; el resultado es que pr�cticamente desaparece el cheque como herramienta del comercio; de aqu� en m�s, o pague en efectivo o lleve cheque certificado. Los ganadores de esta �genialidad� ser�n los bancos, que por cada certificaci�n cobran cuatro d�lares. No dec�an que este Gobierno iba a controlar el excesivo lucro de la banca a costa del esfuerzo del ciudadano? Lindo Correa.

A�n hay m�s; antes, el delito de estafa estaba clasificado como acci�n p�blica. Es decir, cualquier estafado llegaba a la fiscal�a, presentaba el caso sin necesidad de abogado y esta iniciaba la indagaci�n previa, luego de la cual, si encontraba motivaciones, impulsaba el juicio a trav�s de un dictamen fiscal acusatorio. Ahora, el Congresillo cambi� la pel�cula; LA ESTAFA pas� a ser delito de acci�n privada, es decir, su investigaci�n y represi�n ya no se impulsar� a trav�s de la fiscal�a sino mediante acci�n directa del perjudicado en un juzgado. Eso requiere, a diferencia del procedimiento anterior, del auspicio de un abogado. Recordemos, que el Estado solo le garantiza al acusado la protecci�n de un jurisconsulto, si no tuviera medios para contratarlo, m�s no al acusador. Esto quiere decir que si un pobre ciudadano ha sido estafado con 200 d�lares, tendr� que contratar y pagar a un abogado que seguramente le costar� 300. El resultado, es que seg�n el monto de la estafa y de lo que cuesten los honorarios de un profesional del Derecho, el perjudicado tomar� la decisi�n de procesar o no a quien estafa. Lindo Correa.

Qu� indignaci�n y asco nos da todo esto. La siento de manera particular, pues cuando tuve la oportunidad, legisl� en beneficio del ciudadano y en contra del delincuente; ejemplo de aquello, mi reforma al C�digo Penal que tipifica como delito los desmanes y los actos de violencia en los escenarios p�blicos, o cuando intent� castigar por medio de la ley a quienes interceptaban y grababan llamadas telef�nicas, violando la intimidad de las personas; por ello, algunos medios me satanizaron calific�ndola de Mordaza, cuando ahora no han dicho ni media palabra a una reforma similar.

El Gobierno deber�a dejar de usar la canci�n de �Patria� o la de los Beatles e identificarse con la de �Cambalache�: Que el mundo fue y ser� una porquer�a ya lo s��.. Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador; Que falta de respeto que atropello a la raz�n; cualquiera es un se�or, cualquiera es un ladr�n; Dale nom�s, dale que va; es lo mismo el que labura noche y d�a como un buey que el que vive de los otros, que el que mata, que el que cura o est� fuera de la ley. Estas reformas hechas por el Congresillo recuerdan que todos los vicios del Siglo XX tienen plena vigencia en el Socialismo del Siglo XXI.







 
La columna del Pocho
 
RAFAEL Y LAS MENTIRAS DEL PAPEL.
Solo el papel puede aguantar tantas mentiras, el pueblo no. Luego de escuchar por casi cinco horas al Presidente Correa ofrecer su informe a La Nación, no hay dudas que los datos que portaba en aquell...
[leer más]




 
Registrese en la Pocho web
 
Todos los campos deben ser llenados

Su nombre:
Su e-mail:
Comentario:



 
El Pocho video