01/06/2009 | 05:55
Un nuevo correazo sacude a la clase media y desposeída del Ecuador; el incremento de las tasas de interés para el consumo. En plena crisis, esta nefasta decisión perjudica a consumidores que actualmente utilizan sus tarjetas de crédito hasta para comer, pues no existe liquidez en el bolsillo de los compatriotas; de locales comerciales que entrarán en una mayor recesión debido a que con seguridad disminuirá la capacidad de compra de los clientes y del propio Estado que recibirá menos por IVA, el segundo rubro más importante del Presupuesto General, después del petrolero, pues al haber una disminución de la actividad comercial, lo habrá también de este gravamen directamente relacionado con el Consumo.
Pero mientras esto ocurre con la economía de nuestra población, a través de una decisión absurda y descabellada del Banco Central del Ecuador, entidad a la que Rafael Correa descalificó apenas llegó al Poder pero que ahora se ha convertido en uno de sus principales aliados, no existe una sola voz de la Defensoría del Pueblo que proteste por este acto administrativo. Donde está, señor Fernando Gutiérrez?; porqué no reclama ahora. Cargos como el suyo existen para que defienda a la comunidad sobre estos abusos, no para salir a reclamar porque el Malecón 2000 sea bautizado con el nombre de uno de los personajes más importantes de la historia de Guayaquil. Porqué se esconde ahora? Seguramente porque no quiere confrontar a su líder, el Jefe del socialismo siglo XXI al que usted pertenece. Y pensar que mientras usted no hace nada por defender a la colectividad de este nuevo atropello contra los bolsillos de la gente, León Febres Cordero presentó hace cinco años en el Congreso Nacional, un proyecto que tuvo todo mi respaldo y participación activa para frenar los abusos bancarios y que buscaba bajar los arbitrarios niveles altos de las tasas de interés que ahora el presidente Correa auspicia a través del BCE.
Se viene atentando contra la Libertad de expresión e información; ahora también contra la Libertad de elección. Hay que preguntarle al Socialismo del Siglo XXI que se puede comprar. Ahora ellos deciden hasta eso, porque si no les parece adecuado nos clavan un tremendo impuesto (incremento de las tasas de interés al consumo) para obligarnos a desistir y como en Ecuador la Defensoría del Pueblo solo sirve para confrontar con la memoria de León, entonces hacen lo que les viene en gana.
|